En los últimos años el sistema de cierre de la botella ha sido un punto a debatir en muchas bodegas. En algunas, hay diferentes cierres según al mercado que se dirija, esto depende de ciertos factores que influyen en el él, económicos, sociales, etc.

Cada tipo de cierre tiene características particulares que interactúan con el vino y el exterior. A continuación mencionaremos cada una de ella.

 Tapones

El corcho se obtiene del alcornoque. Es un material único por su propiedades, entre las que destacan la elasticidad (permite cerrar estancamente la botella), la porosidad (facilita un intercambio minúsculo con el oxígeno exterior a razón de un miligramo por año) y la inocuidad (no reacciona con el vino). Este intercambio es vital porque favorece multitud de reacciones dentro de la botella que acaban dotando al vino de aromas complejos en una perfecta maduración.

Una de las desventajas que puede mostrar el corcho es la aparición de TCA (tricloroanisoles), aunque las probabilidades son bajas, con un mantenimiento y conservación inadecuado, puede aparecer. No es algo dañino para el cuerpo, pero presenta un olor desagradable en el vino como a moho o a corcho.

Por fortuna, los controles de calidad son cada vez mejores y más numerosos y, por tanto, con un impacto del TCA cada vez menor.

 

El corcho sintético es producido a partir de materiales plásticos moldeados para parecerse al corcho. Una de las particularidades es que elimina el riesgo de contaminación por TCA, además, el costo es mucho más económico y proporciona un sellado diferente, difícil de extraer.

Algunos estudios apuntan a que no son tan efectivos para prevenir la oxidación y por ese motivo se usan solo en vinos jóvenes que no precisan envejecimiento.

 

El cierre a rosca ha crecido mucho en el mercado este último tiempo, a pesar de que en un principio, estaban en duda por no tener la porosidad del corcho para una mínima respiración. En la actualidad presentan diferentes gradaciones de transferencia de oxígeno y son bastante económicos, además, no hay riesgo de contaminación por TCA y permite tapar fácilmente el vino.

Países como Australia o Nueva Zelanda llevan años utilizándolos y demostrando que pueden ser también una buena opción para envejecer los mejores vinos.

 

El Cierre de cristal es algo novedoso, poco común encontrarlo y de un elevado coste producirlo. Es totalmente neutro en términos de sabor y olor. Estéticamente es excelente y muy cómodo para tapar y destapar. No está totalmente comprobado un buen envejecimiento con este tipo de cierre, con lo cual se encuentra mayormente en vinos jóvenes.


Fuente:http://www.lavanguardia.com/comer/materia-prima/20160921/41443910824/corchos-vino-natural-sintectico.html